“Totó La Momposina” canta a Zapata con Lila Downs

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MORELIA, MICH. (Proceso).- Sus ritmos africanos e indígenas, como la cumbia, la gaita, el porro, la chalupa, el sexteto, la guaracha, el son y el mapalé, hicieron vibrar a Estocolmo, Suecia, en 1982, cuando el novelista, cuentista y periodista Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura.

 

Así, Totó La Momposina (Sonia Bazanta Vides), quien se encuentra de gira en México, rompió con la solemnidad de esa ceremonia, “pero ahora me quita el sueño la desigualdad económica que existe en el mundo”, destaca.

 

Hace casi 30 años, en los medios informativos se comentó que el mismo autor de Cien años de soledad pidió que su paisana se presentara ahí, luego de que le dieron a escoger si deseaba música clásica de autores como Johann Sebastian Bach o Wolfgang Amadeus Mozart, pero él prefirió a la “cantora de Colombia”.

 

En entrevista, en el Jardín de las Rosas, Totó recuerda ese momento como “muy bello”, y resalta que nació para cumplir una misión: “Unir a los pueblos con la música y más ahora que existe mucho desequilibrio e iniquidad en la Tierra”. Asegura que todo es protesta:

 

“Cuando un pueblo no posee salud, educación, vivienda y trabajo, hay que delatarlo, si no lo hace uno, no se está cumpliendo un papel en la vida.”

 

–¿Cree en los políticos?

 

–Hay buenos y malos… pero hoy el hombre es muy materialista…

 

Aunque confiesa que le teme a los poderosos “que engañan al mundo”.

 

Su semblante cambia al confesar que admira a Emiliano Zapata “por su lucha por el pueblo y la tierra”.

 

Los sonidos que muestra con su grupo nacieron durante la colonización española en Colombia y resto de América Latina. Desde pequeña se ha dedicado a la investigación de esas músicas. Además, mezcla y crea nuevas expresiones, fusiona con nuevos instrumentos, como la guitarra eléctrica y el saxofón, pero sobre todo hace resaltar los sonidos de los tambores como se vio el sábado 22 en el Teatro Morelos de esta ciudad, donde también su potente voz invadió el espacio.

 

Luego se presentó, el miércoles 26, en la premiación de las Lunas en el Auditorio Nacional al lado de Celso Piña y Lila Downs, con quienes grabó la canción “Zapata se queda”, incluida en el nuevo disco Pecados y milagros, de Downs (Proceso, 1813). El 28 y 29 de octubre también se presentó en el Lunario del Auditorio Nacional. Para el próximo 5 de noviembre ofrecerá un recital en el Auditorio Guelaguetza durante la XXXI Feria Internacional de Libro de Oaxaca, a efectuarse del 4 al 16 de este onceavo mes.

 

Nació en 1948 en Talaigua Nuevo, Bolívar, ubicada en la isla de Mompox, Colombia. Pertenece a la cuarta generación de una familia dedicada a la música y zapateros. Su padre era percusionista y su madre cantante y bailarina. Interpreta y baila desde pequeña. Con su familia, hacia 1964, creó un grupo musical y desde entonces comienza una ardua y satisfactoria carrera.

 

Estudió técnica vocal y música en el conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia, historia de la danza y organización de espectáculos en la Universidad de la Sorbona en París e historia del bolero en Cuba. Aunque asegura que su verdadera escuela ha sido el pueblo.

 

Cuenta con varios discos, como Cantadora (el primero que grabó en Francia en 1983), Colombia-Totó La Momposina y sus tambores (1989), La candela viva (1993), Carmelina (1995), Pacantó (2000), Gaita y tambores (2002), Totó La Momposina Total (2010) y La bodega (2010).

 

Proceso.com.mx

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