Desfile de almas en la Habana. Memorias de un Viajero. Experiencias de Vida

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Y así, vimos como crecía y crecía la muchedumbre, y como el pueblo se fue sumando, que bajaban agitados y presurosos [temiendo perder aquel bullicioso evento], de los balcones herrumbrosos. Y de todos aquellos barrios populosos, brotaban de las callejuelas que convergían con aquella marcha espontanea y rumbera, salían agitando sus banderas; y con sus cantos, con sus gritos, con sus ¡¡¡ Vivas por Cuba ¡¡¡¡, aquello se convirtió cada vez más y de manera cadenciosa en un carnaval improvisado, pero muy autentico y sentido [como la música a cuyo conjuro se sentían integradas las almas de aquéllos que eran tocados por la magia de los muchachos] Pues si, de pronto todo era una autentica fiesta. Se podian ver los sentires y los rostros en pleno gozo de todos nosotros, de esa nuestra comunidad muy espontanea y desfiladora, en donde se fundían y podía contemplarse el ágape de espíritus y cuerpos al conjuro de aquella música juvenil y vibrante, que logro aquel danzar de gentes al compas de sones interminables, que atrapaban las calles y las voluntades de todos los ahí presentes. Así, las y los Cubanos con su "candela", sumaban sus expresiones con el toque muy personal. Y todos unidos avanzábamos por esa mágica avenida que los balcones resplandecían de felicidad, donde los vecinos asomándose agitaban sus banderas; todo era un arcoíris vivo, multicolor. Y así seguimos todos navegando, muy unidos en un solo empuje por acompañarlos, por acompañarnos, sintiéndonos gratificados por las emociones que nos hacían brotar en el cuerpo y en los corazones. Y nosotros todos, solo continuabamos siguiendoles sin descanso. No cesaban de incorporarse más almas en aquella kilometrica e hitorica Avenida Allende; ahí se manifestaban sin dejar de agitar sus ondulantes banderas Cubanas. Y no paramos, todos nosotros, desde aquel su inicio musical y bailador a unas cuadras de la Plaza de la Revolución, hasta arribar al esplendido y recien restaurado centro histórico de la Habana. ¡¡¡¡ Pura Candela Chico ¡¡¡

Así fue, quedan en el alma aquellas Memorias de fuego, profundas emociones de ¡¡¡ candela, de candelita, la candelota  ayayay ¡¡¡ Sí, de aquella Habana con su fulgor…..

Y Así lo Vivimos aquel día en la Habana, Inolvidable, incomparable por su fogosidad y espontaneidad para celebrar la vida y la independencia de Cuba…..

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